La Capilla del Carmen y el cementerio viejo

La Capilla del Carmen se encuentra en Ponferrada, junto al albergue de los peregrinos, en lo que era el alfoz de la villa. Hoy en día una zona edificada pero que aun mantiene bonitas zonas de campo.

Fue fundada entorno a 1681 por Pascual Pérez de Quindós y su esposa, Isabel Crespo de Rueda. Pasados unos años, en 1713, el ayuntamiento la entregó a los Carmelitas descalzos, quienes la utilizaron como albergue para pobres y peregrinos hasta poco después de 1758. Con el tiempo la parte de la hospedería quedó en ruina siendo sustituida a finales del pasado siglo por el moderno albergue de San Nicolás de Flue.

A su vera se encuentra el cementerio viejo de Ponferrada que dio servicio a la ciudad desde el siglo XIX hasta mediados de los años 60, antes los enterramientos se practicaban principalmente en la Iglesia de La Encina y después en el nuevo y actual cementerio del Montearenas.

Una de las curiosidades que encontramos en la cerca, justo en un lateral de la Iglesia, es la puerta del cementerio, de estilo clasicista y labrada en sillería de granito. Consta de dos gruesos pilares y arco rebajado de línea curvada por arriba, donde se integran las armas de la ciudad con corona real y frase conmemorativa que reza:

En silencio sublime esta morada
le dice al hombre, aspira a mejor vida
que todo en este mundo es polvo, nada.

Anónimo

Contrasta esta filosófica frase con el bullicio del día 16 de julio cuando de celebra la fiesta y procesión del Carmen en su entorno. Procesión recogida y ensebre que finaliza con la algarabía de las tradicionales bombas.

Arquitectónicamente, la Capilla del Carmen tiene plata de cruz latina disponiendo de una sola nave con bóveda de cañón y cúpula en el crucero. En sus laterales dos pequeños atrios aporticados y en el frente una pequeña torre de espadaña, barroca. En su Interior se pueden ver las tallas de Santa Teresa, San José y Nuestra Señora del Carmen.

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