Emilio Bolado, un vida dedicada a ENDESA

Emilio Bolado Rivera, nacido en la Válgoma el 8 de agosto de un año del que dice no acordarse. Su infancia discurrió entre Madrid y Cuellar hasta los ocho años cuando volvió a tierras bercianas para no volver a marchar.

Su periplo en la Empresa Nacional de Electricidad comenzó con el ingreso en la Escuela de Aprendices, allá por los años 50. Animado por su padre Tomás, quien ya trabajaba en la empresa desde sus inicios como camionero, empezó la que considera «la época de mayor sacrificio en trabajos y estudios» de su vida. Jornadas maratonianas que arrancaban a las cinco y media de la mañana con el desayuno y una caminata de dos kilómetros para llegar a fichar a los talleres de la escuela antes de la siete.

La rutina diaria en la Escuela incluía gimnasia a primera hora — hiciera sol, lloviera o nevara — tras la cual seguía una jornada matutina de prácticas en las diferentes materias solamente interrumpida por el bocadillo de media mañana. Tras un descanso en casa para comer, trayecto de ida y vuelta de nuevo a pie, continuaba con la sesión de tarde en la que se impartía la teoría hasta las ocho o nueve de la noche. De nuevo el paseo hasta el hogar, cena, deberes y a dormir para comenzar una nueva jornada al día siguiente.

A lo largo de sus estudios en la Escuela de Aprendices de ENDESA este hábito solo se veía alterado por las fases del Concurso Nacional de Formación Obrera, que servía para mostrar la valía de los alumnos en las diferentes áreas profesionales, y los veranos dedicados con pico y pala a levantar las piscinas y cancha de atletismo de Compostilla I.

Emilio participó con éxito en los mencionados concursos, en el área de electricidad, logrando clasificarse para la fase final durante cuatro años seguidos, los cuatro que duró la escuela. Su esfuerzo y su tesón le llevaron a conquistar el tercer puesto en el año 54 (Bilbao), segundo puesto en el 55 (Coruña) y 56 (Córdoba), y por fin el deseado primer puesto en el 57 (Málaga) el cual le permitió participar en el VI Campeonato Internacional de Formación Profesional.

Recorte de «Mañana», periódico de la Escuela de Aprendices de ENDESA

El campeonato se celebró en Madrid en Octubre de 1957, y su única pena fue que no hubiera tenido lugar fuera de nuestra fronteras para poder viajar, «El año anterior fue en Bruselas, pero jugando en casa siempre se tiene ventaja» recuerda Emilio. Y su premisa se cumplió, jugó en casa y alcanzó el título de campeón en su especialidad con gran reconocimiento por parte de la empresa y las autoridades de la época.

Tras la formación comenzó el trabajo en Endesa con dos excedencias a lo largo de su carrera profesional, una para la obligada «mili» en Melilla y otra para cursar estudios de Ingeniería Industrial en Vigo. Toda una vida dedicada a ENDESA, a la familia y al Bierzo.

Recibimiento de Emilio Bolado por parte de la empresa

Un comentario

  1. […] militar. Su destino: Melilla, donde sirvió durante tres años y tal como nos cuenta nuestro amigo Emilio Bolado, «al llegar yo un año más tarde que Horacio, éste ya era enormemente popular entre todos los […]

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